Molestias y suciedad

Molestias y suciedad

Una paloma produce al año hasta 12 kg de excrementos. Como la paloma normalmente no viene sola, lo que ya se mencionó previamente, la cantidad de excrementos de una bandada se suma a cantidades considerables. Edificios públicos, bloques de viviendas y monumentos, entre otros son ensuciados de tal forma que por ejemplo en las fachadas antiguas se han causado daños irreparables.

Para prevenir daños serios, se limpian y se rehabilitan edificios históricos regularmente, lo que supone enormes cantidades de dinero que pesan en gran medida sobre las finanzas públicas. Pero no basta con esto. Las palomas necesitan para hacer la digestión grandes cantidades de piedra arenisca a diario, con lo cual piezas de muro de enlucido, no son ensuciados solo por excrementos sino también son comidos por las palomas.

Además los animales llevan gránulos de todo tipo consigo o los defecan sin dirigir, con lo que puede crearse una vegetación abundante en los tejados y canalones de agua o cornisas de muros y cubiertas.

A los daños primarios se suman otros daños. Entre las quejas numerosas que reciben las administraciones públicas, no solo figuran las protestas por la suciedad en sí, sino también molestias por los olores desagradables de los excrementos de paloma.

Mucho más grave que las consecuencias de los excrementos de palomas arriba mencionados, es el hecho de que las palomas urbanas transmiten enfermedades. Especialmente las salmonelosis, que se encuentran en parte en grandes porcentajes en las existencias de los animales. Y seguramente no es ninguna novedad, que las salmonelosis han causado en el hombre graves enfermedades gastrointestinales.

Junto a esto la tuberculosis se ha extendido en muchas especies, que suponen un peligro para aves domésticas en primer lugar, pero también pueden ser transmitidos al hombre.

Aquí debe ser mencionada también la psitacosis, que sobre todo causa la muerte de las palomas jóvenes, las palomas mayores al igual están afectadas por esta enfermedad, pero al parecer tienen tanto anticuerpos en la sangre que la enfermedad no llega a manifestarse, aunque la paloma en todos los casos actúa de huésped intermedio.

Con la psitacosis humana que se llegó a conocer, un contacto muy estrecho con las palomas es siempre condición para una infección. Aunque que la transmisión directa de la palomas urbana al hombre no es siempre indispensable. Aunque si existe la posibilidad de que las palomas urbanas infecten a las palomas de raza y de esta forma la enfermedad se abre paso al hombre.

Junto al peligro de transmisión de agentes patógenos, las palomas también pueden ser causa de plagas a través de artrópodos. En los nidos de palomas y en los nidales y lugares para trasnochar se desarrolla una multitud de artrópodos, que desde aquí cogen su camino a los lugares donde vive y trabaja el hombre.

Especialmente han de ser destacados al ácaro de paloma y la garrapata de paloma, que aparecen con fuerza en grandes poblaciones y entonces no sólo afectan a las palomas sino también a los hombres de las viviendas cercanas lo que por regla general causa enfermedades y alergias graves.

Las garrapatas de paloma además traen consigo un gran problema, porque son extremadamente robustos y por su forma de vida moderada pueden existir varios períodos de hambre sin daños.

Aún más, son extraordinariamente resistentes a las influencias químicas y físicas lo que esencialmente hace más difícil su exterminio.

Junto a los ácaros y garrapatas han aparecido chinches en las viviendas que lindaron con los nidales de palomas. Se comprueba así en las investigaciones una directa relación con los nidos de palomas. Pero no basta con esto, los análisis de excrementos de paloma, nidales, plumas y restos alimenticios han mostrado lo que además rodea a la paloma doméstica en degeneración: larvas de polilla, escarabajos de pan y de harina, el escarabajo ladrón, el dermesto, larvas de dípteros, y piojos de libros y de polvo. En menor medida se encontraron peces luna, escarabajos de moho, ácaros de ladrón y las larvas de moscas de ventana .Con las palomas urbanas la invasión de insectos (ácaros, melófagos, piojos, etc.) es mucho más alta que con los congéneres que viven en el campo. Puesto que en la ciudad no hay baños de arena abundantes.