Principales problemas

¿Por qué las palomas habitan en la ciudad?

El medio urbano ofrece a las palomas unas características adecuadas para su desarrollo y proliferación, debido básicamente a tres factores fundamentales para cualquier especie:

  • Climatología benigna.
  • Entorno adecuado (refugio, lugares de cría y falta de predadores naturales).
  • Recursos alimenticios suficientes.
  • El clima y, en particular, el microclima de una ciudad, más o menos grande, hace que se pierda en cierto grado la estacionalidad, algo que favorece a la especie desde dos puntos de vista:
  • Supervivencia: debido a que los factores climatológicos no repercuten, o repercuten en menor medida, de una forma directa sobre la condición física de las aves.
  • Reproducción: ya que favorece la posibilidad de incrementar el número de puestas anuales y el éxito reproductor, debido a que se minimizan los factores adversos que el clima severo traen consigo.

Los lugares originales de nidificación

de las palomas son los acantilados rocosos, en los cuales encuentran las cavidades donde ubicar los nidos.

La similitud que ofrecen los edificios de las ciudades con los lugares originales de nidificación hace que estos sean seleccionados positivamente por las palomas, en especial aquellos edificios más antiguos y que son los que presentan las cavidades y agujeros más indicados para la nidificación, tal y como demuestran los estudios llevados a cabo en la ciudad de Barcelona (Sol y Senar, 1991) y en Milán (Sacchi et al., 2002), donde una de las variables que explica mejor la presencia de palomas es la edad media de los edificios.

La excesiva proliferación de palomas en las ciudades se atribuye generalmente a la gran disponibilidad de alimento (Haag-Wakernagel, 1993). En las ciudades, la alimentación de las palomas depende directamente o indirectamente de los humanos. Estudios realizados en la ciudad de Barcelona demuestran que la proporción de gente mayor de 65 años es una de las variables que explica mejor la presencia de palomas en un área determinada (Sol y Senar, 1991).

Por lo tanto el control de los lugares idóneos para instalar sus nidos y para refugiarse de las inclemencias climáticas, junto con el control de la disponibilidad de alimento y de agua, son los factores claves, para una correcta gestión de las palomas en las ciudades